Hace mucho tiempo, escribí un post en mi otro
blog en inglés sobre uno de mis lugares favoritos en La Ceiba:
"la esquina". Suena un poco dramático porque para muchos es una esquina cualquiera, pero para mí es un lugar especial que en más de una ocasión me ha entretenido e inspirado.
La sombra de un árbol bejamina ha convertido este lugar en el descanso perfecto para aquellos que han estado bajo el sol haciendo los mandado del día. Como consecuencia, también es el sitio indicado para escuchar chismes graciosos, apreciar atuendos de pueblo y dormir una siestecita (a tu propio riesgo, claro).
Notan la carreta de frutas? Éste es uno de mis lugares preferidos para el bocadillo de la tarde.
Noten, esta foto fue tomada hace casi dos años.Antes mis visitas solían ser frecuentes, y llegué a tenerle un cariño especial a su dueño. Por eso fue una muy agradable sorpresa ver que había cambiado su carretita de madera por un auto.
Ahora para él es muchísimo más fácil empacar todo en la "paila" y tomar su camino. Los días lluviosos también son menos complicados y él se las ha ingeniado para atender a sus clientes bajo un techo que él mismo instaló.
Sandía = 5 lempiras ($0.27) la rodaja. Mjmm.
Outfit inspirado por el carrito frutero.
Cartera: tienda de segunda, zapatos: SODA, aritos: Tiendas Carrion. Solté los últimos botones de mi camisa para hacer un nudo, pensando en los años 50 y en el calor desesperante de los últimos días.
Los mangos y demás frutas por lo general están en mejores condiciones (elegí mal día para tomar fotos), pero la sandía estuvo DELIciosa y los churritos Diana super baratos siguen siendo mi mayor tentación.
Cuando el señor no tiene cambio en monedas, me da un par de confites y chequeleque. Los dos quedamos contentos. :)
Espero que además de revolver antojos por la sandía, estas fotitos de la esquina encantadora también puedan inspirar un par de atuendos por ahí. Si es el caso, ¡manden fotos!